Chile cambió, que la Chile también cambie

Producto de reuniones realizadas en el mes de enero de 2022 con académicas y académicos, con la FENAFUCH (Federación de Asociación de Funcionarios, Universidad de Chile), con estudiantes; y con egresadas y egresados; el equipo de la candidatura ha podido identificar los siguientes pilares para sustentar la formulación de un programa como candidato a rector. Pilares que serán enriquecidos con las reuniones planificadas para el mes de marzo.

DECLINA CANDIDATURA

candidatura

 

DIMENSIÓN INTERNA

DIMENSIÓN VINCULACIÓN EXTERNA

La Universidad debe participar activamente en el proceso que vive el país y que va a implicar, con alta probabilidad, una etapa muy relevante de construcción institucional. Apoyo que debemos prestar por mandato legal, según indica nuestra ley fundacional de 1842 y el estatuto vigente de 2006. El modelo formativo sociocrítico consagrado en la ley impone a la Universidad el deber de proporcionar el conocimiento que este proceso requerirá.

Por otra parte, la universidad, al igual como ya lo está haciendo el país, debe vivir un proceso de transformaciones que requiere una nueva mirada, un "revisitar" el espacio propio para identificar prácticas, procedimientos, creencias, culturas y modalidades de distribución del poder que generan inequidad, injusticias y abusos.

La U de Chile debe contribuir en su proceso formativo a la formación de profesionales que puedan acompañar procesos sociales democráticos de emancipación, denunciando los mecanismos socioeconómicos y culturales que recrean la mentalidad patriarcal y anunciando la nueva cultura que surge de la igualdad y no discriminación.

Nos interesa instalar ya la defensoría universitaria que fue aprobada hace tantos años. Una explicación, y es la que nos parece más plausible, del por qué no se ha instalado, es porque no se quiere alterar las relaciones de poder, el tipo de jerarquía que ellas generan, por las máximas autoridades universitarias. De hecho, ha sido una lucha conseguir el reconocimiento de las potestades del único órgano universitario en que se expresa toda la comunidad, esto es, el senado universitario.

Queremos romper con la continuidad y el monopolio del poder en la universidad. Nos parece que podríamos aportar a la universidad con un muy necesario proceso de renovación de autoridades e impulsar una reflexión sobre la distribución del poder en su interior, y una posterior transformación.

Hay que terminar con la cultura medieval de los estamentos y avanzar hacia una ciudadanía universitaria. Una propuesta resumiría el cambio que nos gustaría impulsar: es preciso terminar con la figura de los estamentos y avanzar hacia la configuración de una "ciudadanía universitaria" que se ejerce por toda la comunidad, incluso por los egresados y egresadas, y que implica derechos y deberes. Es un camino para redefinir cómo se organiza la universidad del siglo XXI, y cómo, luego de una profunda reflexión, deja la cultura triestamental en el pasado, por su carga de jerarquía y clasismo.

Hay que avanzar en la creación de una dirección de personal a nivel central que se vincule con las funcionarias y funcionarios.

Una nueva visión de comunidad. La ciudadanía universitaria que promoveremos incorpora un nuevo actor. Las egresadas y egresados de la universidad.

La Universidad de Chile como universidad estatal. Nuestra universidad debe mirar hacia nuestro sistema estatal de universidades, debe descubrir nuevas formas de colaboración y de relacionarse, dejando de lado una suerte de autosuficiencia y altanería que es hoy día tan impropia. Nos gustaría una Universidad que se aproxima a sus pares para aprender y colaborar allí donde se la requiera.

La Universidad de Chile como universidad estatal iberoamericana. Trabajaremos por una Universidad que invita a las mejores profesoras y profesores del sistema estatal iberoamericano a sus aulas, y que se pone, toda ella, con humildad, al servicio del intercambio de experiencias exitosas de investigación, docencia, vinculación con el medio e innovación.

La Universidad de Chile como universidad que fomenta el deporte, ampara y promueve a sus deportistas; y que se ocupa de la recuperación del Club Universidad de Chile

La Universidad de Chile debe formar para los desafíos del siglo XXI que amenazan con condenar a millones de personas a la pobreza y la exclusión: debe incorporar, con especial énfasis, en el proceso formativo y en sus líneas de investigación, el problema del cambio climático y la revolución científica y tecnológica. Se promoverá la investigación que se ocupe de la empleabilidad en el siglo XXI y la capacitación de la población nacional para enfrentar la amenaza de la pérdida de empleo.

Promoción de las tareas propiamente docentes que desarrolla el profesorado. Impulsaremos la Investigación- Acción y el Aprendizaje y Servicio