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Eric Eduardo Palma

De tontos y vivarachos: la universidad empresa y los bienes públicos

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Carlos Peña, rector de la UDP, ha recurrido nuevamente a las voces tontera y tontería para cuestionar aquellas ideas con las que no está de acuerdo. Lo ha hecho para criticar la propuesta educativa de la Nueva Mayoría, introduciendo dos afirmaciones que carecen de todo sustento: no se sabe lo que se quiere hacer (sólo hay generalidades) y no se ha precisado que se entiende por educación pública.

El Programa de Gobierno de la Nueva Mayoría dejó establecido en el apartado relativo a “Las Reformas de Fondo. Educación”, las metas en materia educacional. Se presentó un diagnóstico, se identificaron las áreas, las propuestas e incluso los principios. Todo ello permite saber qué se quiere hacer, luego, la acusación de Peña carece de sentido.

Mayúsculo es su error en lo relativo a la educación pública. En efecto, el Programa señala claramente que  la educación pública, en un contexto de desigualdad educacional y segregación, se ha visto “especialmente reducida y fragilizada -por lo que existe una gran deuda que obliga a- reposicionar a la Educación Pública en todos sus niveles… El Estado,  a través de la educación pública, desarrollará un rol fundamental en cada nivel educacional. El Estado debe garantizar el ejercicio del derecho a una educación de calidad, fortaleciendo la educación pública, entregando garantías explicitas y exigibles a ciudadanos y ciudadanas” (2013, 14).

Afirma que la educación ha estado dominada por la lógica del “cuasimercado” y que ello significó la reducción de la provisión de educación estatal, una pérdida de calidad y dificultades para el resguardo de la educación como derecho.

En atención a lo diagnosticado y en el afán de proteger y promover el derecho a la educación se promete que se “eliminará la existencia de lucro con recursos públicos…”. Y se consagra como uno de los principios orientadores de la reforma que el Estado pase a tener un rol activo en la entrega directa de servicios educativos y que la educación pública fije los estándares de calidad.

El Programa compromete un trato preferente en materia financiera para el sistema de educación superior estatal, un fondo basal permanente exclusivo para ellas (“universidades de propiedad del Estado”) y la exigencia de modificaciones en su gestión para rendir cuenta de sus planes de desarrollo.

De acuerdo con el Programa, la educación pública es la que provee el Estado recurriendo a fondos públicos y a través de instituciones estatales. La educación es un servicio público, es decir, una prestación estatal. La voz servicio se usa expresamente.

Peña se equivoca doblemente y desde la descalificación (“La idea de que lo público equivale a lo estatal y se identifica con él, es simplemente una tontería. Basta de tonterías. Lo público no coincide con lo estatal. Estado en el mundo existe desde el Siglo XVI y XVII, universidades había desde el siglo XIII o XIV, esfera pública hay desde muchísimo antes y todos saben que cuando se habla de esfera pública se habla de un espacio extraestatal que no pertenece ni al Estado ni al mercado”(1), cual vivaracho, pretende mover el debate de su centro allegando agua para su molino.

Es cierto que se abrió el debate a consideraciones históricas y de filosofía política (en las que participó Mayol, Atria, Couso, Valle y otros), con el propósito de extender el alcance de la expresión público, pero, ello no implicó el abandono de la visión economicista del problema.

Quedan claras dos cosas: 1. A Peña no le gusta, ni le conviene a su institución portaliana, que se asimile lo público a lo estatal. 2. Las medidas generales propuestas en el Programa tampoco son de su agrado y conveniencia. Eso de que el Estado priorice desde el punto de vista financiero a sus universidades, no es para nada fácil de asimilar por el mercado y la industria universitaria.

Las universidades chilenas han estado sometidas a la lógica del mercado y de la industria. Bien lo sabe Peña que acogió a Brunner, el gran libremercadista de la educación, en la Universidad Diego Portales, que ya le publicó EDUCACIÓN SUPERIOR EN CHILE Instituciones, mercados y políticas gubernamentales (1967- 2007). En la síntesis que la propia UDP hace del libro (que Peña presentó (2) se lee “… el autor va desentrañando cuáles son los motivos que están detrás de las estrategias competitivas de las instituciones, cuáles los efectos y límites de la acción gubernamental, y cuáles las ventajas y fallas del funcionamiento de los mercados de la educación superior “(3).

El rector de la UDP pretende mantener el debate en la lógica de la industria y el mercado universitario, del cliente, la oferta   y demanda, y del voucher ( 4). Se resiste a pasar a la esfera estatal y a la idea de servicio público, es decir, a la satisfacción del derecho a la educación por las universidades estatales.

La exigencia que formula de que se financie a todas las universidades que producen bienes públicos, el recurso a la idea de bienes públicos, desnuda su postura. Usa como argumento central una doctrina que pretende explicar la producción de mercancías, de hecho, éstas se clasifican entre bienes privados y públicos (prescindiendo de si los produce un privado o el Estado). Un ejemplo clásico en la literatura económica de un bien público es la producción de conocimiento científico, que es tratado como mercancía. La noción de bien público se inserta en el mismo entramado de ideas en que se sitúa la afirmación de que la educación es un bien de consumo.

Esta visión del fenómeno educativo como mercancía resultó derrotada en la calle y en las elecciones.

Entender que un servicio público pueda prestar educación de calidad, porque el Estado gasta en ello lo que debe gastarse en satisfacer un derecho, no es una tontería... aunque no falten los vivarachos que piensen lo contrario.

(1) http://www.elmostrador.cl/pais/2014/03/21/carlos-pena-la-idea-de-que-lo-publico-equivale-a-lo-estatal-es-simplemente-una-tonteria-y-ya-basta-de-tantas-tonterias/

http://www.cpce.cl/component/k2/item/112-nuevo-libro-de-jos%C3%A9-joaqu%C3%ADn-brunner-abre-debate-sobre-el-modelo-de-ense%C3%B1anza-universitaria-del-pa%C3%ADs

http://www.ediciones.udp.cl/educacion-superior-en-chile-jose-joaquin-brunner/

(4) http://www.cepchile.cl/1_1575/doc/el_sistema_de_vouchers_en_educacion_una_revision_de_la_teoria_y_evidencia_empi. html#.U0m1-fl5PiU

 
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Eric Eduardo Palma G.
Abogado
Doctor en Derecho