You are here: Home Comentarios de Actualidad CRITICA A GABRIEL SALAZAR (II) O DE CÓMO LOS POLOS SE TOCAN
  • Increase font size
  • Default font size
  • Decrease font size
Search

Eric Eduardo Palma

CRITICA A GABRIEL SALAZAR (II) O DE CÓMO LOS POLOS SE TOCAN

E-mail Imprimir PDF

En Construcción de Estado en Chile (1800-1837), Sudamericana, Santiago de Chile, 2005 y Del poder constituyente de asalariados e intelectuales (Chile, siglos XIX y XXI), Lom. Santiago de Chile, 2009, Gabriel Salazar intenta dar noticia del desenvolvimiento histórico del poder popular. Desde la óptica de la historia social construye una explicación que partiendo en la Edad Media culmina en el siglo XX chileno. Las tesis desarrolladas en ambas obras lo acercan al discurso histórico liberal gaditano en lo tocante a la visión positiva del período medieval. También al optimista relato histórico católico conservador chileno de la Edad Media y Moderna. Coincidiendo incluso en la visión pesimista sobre el siglo XIX y parte del siglo XX chileno.

Construcción de Estado y Del poder constituyente, su historia social del poder político popular, vinieron a reforzar planteamientos defendidos y promovidos por el discurso conservador. Se da entonces la paradoja que desde el punto de vista de la clasificación de sus tesis la obra salazariana se ubica junto al trabajo histórico del también premio nacional de historia, el historiador del Derecho profesor Bernardino Bravo Lira. Ambos autores, desde distintas perspectivas de análisis y motivaciones, proponen una mirada de lo medieval y moderno como una buena época para el mundo popular: refuerzan de este modo la idea según la cual amplios sectores sociales estaban mejor antes del advenimiento del régimen constitucional liberal.

 

Ambas perspectivas difieren de la propuesta gaditana. Los constitucionalistas de Cádiz sostuvieron que el siglo XIX era la época de la recuperación de la libertad medieval perdida bajo el Antiguo Régimen.

¿Cómo es posible que los polos se junten? Porque en último término Salazar y Bravo - El juez entre el derecho y la ley. Estado de Derecho y Derecho del Estado en el mundo hispánico, siglos XVI-XXI, Lexis Nexis, Santiago, 2006 y Constitución y reconstitución. Historia del Estado en Iberoamérica 1511-2009, AbeledoPerrot Legal Publishing, Santiago, marzo 2010- presentan una coincidencia fundamental: su falta de aprecio por el Estado Constitucional. A través de explicaciones de tipo sistemático dan forma a una visión histórica que debilita gravemente la cultura constitucional. En los últimos años han configurado un entramado conceptual que les permite diferenciar su planteamiento, sin embargo, presentan una profunda coincidencia en el fondo: la crítica al Estado constitucional, la democracia, las declaraciones de derechos y los partidos políticos.

Sus tesis configuran un diagnóstico general común: el Antiguo Régimen fue una época de oportunidades para los sectores populares: desarrollo de la soberanía comunal y democracia productiva en un caso; protección de huérfanos, pobres, viudas e indios en el otro. Para ambos la construcción de Estado Constitucional implicó un deterioro de la posición de las clases más débiles. Para Salazar el problema fue la conformación de un Estado al servicio de los intereses mercantiles. Bravo cree que el error estuvo en poner al Estado al servicio de los partidos políticos. Los dos plantean una posición altamente crítica del rol de la democracia política en el Chile republicano: coinciden en la crítica a los dirigentes políticos y los partidos.

En ninguno de los dos discursos históricos tienen los derechos individuales y los derechos humanos un lugar o posición relevante: se propone una visión absolutamente disminuida de los mismos: Los sectores populares estaban mejor en una sociedad sin democracia y sin declaraciones de derechos.

Ambos recurren a la figura histórica del Estado Portaliano. La obra del Ministro y sus ideas les permite articular la explicación histórica. En un caso el recurso persigue valorar la acción del Ministro, en el otro, se le identifica como el cabecilla de la oligarquía mercantil que arrasó con el poder de la soberanía y ciudadanía democrática productiva.

Sostienen los autores que el período de 1938-1973 fue una época perdida desde el punto de vista de la relación individuos, grupos sociales y Estado. Bravo presenta un Estado cautivo por los partidos políticos y sus intereses mezquinos, configurándose una administración irresponsable en la medida que no puede ser controlada por la judicatura. Salazar denuncia la formación de una clase política que prisionera de la fórmula de Estado Liberal, renunció a las posibilidades del poder ciudadano de la democracia productiva para encerrarse en fórmulas legales y construir una apariencia de una reforma o revolución. Por no recurrir al poder popular conservado en la memoria y en las prácticas recientes de los sectores populares, la propia experiencia política de Allende y del gobierno popular resulta denostada por Salazar.

Coinciden también en la falta de valoración de la fórmula político-jurídica del Estado constitucional. En un caso, Bravo, por no respetar la experiencia histórica. En el otro por no ser expresión de la soberanía productiva. Ambos construyen su discurso de crítica del Estado constitucional, del sistema democrático, de las declaraciones de derechos humanos, de los partidos políticos y de los políticos a nombre del mismo sector social; los pobres y los desvalidos. Bravo los presenta en una situación de debilidad frente a los poderosos y/o privados de los medios de defensa que proporcionaba el poder neutral del rey. Salazar como un sector social que pierde el control de su destino y es objeto de atropello por los sectores de la elite mercantil y su proyecto centralizador y homogenizado.

Ambas interpretaciones debilitan la cultura constitucional entendida como el conjunto de creencias, actitudes, valores y hábitos que valoran el Estado constitucional, las declaraciones de derechos y la democracia representativa.

Reforzando la mirada conservadora el topo constituyente salazariano termina limitando las posibilidades del humano constituyente. La Asamblea Constituyente que promovemos requiere, entre otros factores, denunciar la tradición occidental como obstáculo y no como el paraíso perdido que orienta nuestra tarea en el sigo XXI.

 

Comentarios  

 
0 #1 Hugo Vilches F. 16-09-2011 21:34
Distinguido Eric: Arduo debate histórico-filosófico de un tema al que no he querido entrar para no envenenarme el alma todavía. Me parece convincente tu postura equilibrada, puesta entre dos miradas extremas del devenir nuestro.
Citar
 

Escribir un comentario


Código de seguridad
Refescar

Spanish English French German Italian Portuguese Russian

Últimas visitas

Derechos de Autor

Derechos Reservados ©.
Todos los Archivos,  Apuntes y Presentaciones,  pueden  ser utilizados  nombrando al autor y su  fuente.

Eric Eduardo Palma G.
Abogado
Doctor en Derecho